miércoles, 15 de abril de 2009

Feo

Sí se siente feo. No más sauces llorones ni roces de mano en la oscuridad del cine, al menos no a tu lado. Buenos los viajes, las fotos, la buena música y los teatros, los lugares de arrabal, enseñarme cómo la vida sucede sin mí, orillarme a aprender a hacer lasaña, los atardeceres y las orillas de los ríos. Gracias por las historias; tú te volviste una.

¿Te das cuenta de la cantidad de gente que hay en el mundo?, últimamente no pienso en ellos. Otro recuerdo me mantiene ocupado.